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- 1. Errores al hacer dieta: seguir los consejos de todo el mundo cuando estás a dieta
- 2. Dejar de lado tu vida social para adelgazar
- 3. Pensar que los productos light, zero o desnatados adelgazan
- 4. Errores al hacer dieta: esperar resultados inmediatos al hacer dieta
- 5. Errores al hacer dieta: pensar que para adelgazar tienes que pasar hambre
- Hacer dieta no debería significar hacerlo sola
- Preguntas frecuentes sobre errores al hacer dieta
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Cuidar tu alimentación requiere cierto esfuerzo y, precisamente por eso, vale la pena centrarse en aquello que realmente puede ayudarte. Hay errores al hacer dieta que repetimos porque los hemos escuchado toda la vida, porque alguien de nuestro entorno nos los recomienda o simplemente porque pensamos que, cuanto más esfuerzo hagamos, mejores serán los resultados.
Pero hacer más no siempre significa hacerlo mejor. Si estás intentando perder peso o mejorar tu alimentación, hay decisiones que pueden complicar innecesariamente el camino. Estas son cinco que veo con frecuencia y que merece la pena revisar. ¿Empezamos?
1. Errores al hacer dieta: seguir los consejos de todo el mundo cuando estás a dieta
«Esta vez lo voy a hacer bien»… has escogido un profesional, has pagado la consulta y sales con las pautas dietéticas en mano hacia unos nuevos hábitos de vida. Es posible que te hayan dicho cosas que no esperabas o que simplemente desconocías y eso no las hace menos ciertas. La ciencia avanza rápido en el campo de la nutrición y mitos como «comer huevos no es nada sano» u otros pasan a estar obsoletos.
Allí vas, con toda tu motivación: «voy a hacer todo lo que me ha dicho» y en esa quedada de amigas cuentas que estás haciendo dieta… todas quieren saber de qué dieta se trata… pero ahí se empieza a cuestionar TODO: que por un día que no la hagas no pasa nada, que comer lo que te han dicho no es muy sano, que fulanito de tal ha dicho en la tele que eso engorda… un sinfín de frases que no ayudan.
Confía en tu profesional y en ti misma y sigue adelante con lo acordado sobre tu alimentación. El tiempo dirá si estaba bien o mal planificado, pero que no sea tu entorno quien te condicione o te diga lo que tienes que hacer con tu dieta: el profesional es tu dietista. No te compares con sus experiencias, cada persona es un mundo.
2. Dejar de lado tu vida social para adelgazar
Para que una dieta funcione tiene que significar un cambio de hábitos a largo plazo. Ninguno de nosotros va a dejar de lado su vida social a largo plazo, por lo tanto, desde el minuto uno debemos aprender a compaginar vida social y la dieta que nos conviene en cada momento.
Que tu dietista te enseñe a salir y seguir la dieta, para algo tienes un profesional que te ayuda. Te puede parecer extraño al principio, o difícil, porque no lo has llevado a cabo a menudo, o tal vez nunca, pero todo es empezar… y si quieres que las cosas sean distintas en tu peso y salud, claramente no puedes seguir haciendo lo de siempre.
Aprende junto a tu dietista a escoger en un restaurante a favor de tu salud y cómo afrontar las salidas sociales, ya sean de ocio o laborales. Eso es jugar a tu favor hoy y siempre. La vida social forma parte de una vida plena y equilibrada, al igual que la alimentación, por lo tanto, aprender a compaginarlas es muy importante. De hecho, dejar de lado tu vida social es uno de esos errores al hacer dieta que pueden hacer que el proceso resulte difícil de mantener a largo plazo.
3. Pensar que los productos light, zero o desnatados adelgazan
Empezar una dieta no significa que tengamos que llenar automáticamente la cesta de la compra de productos light, zero o desnatados. Que un alimento tenga alguna de estas denominaciones no nos dice, por sí sola, si es una opción adecuada para nosotros ni si nos va a ayudar a conseguir nuestro objetivo.
Lo que nos interesa es que nuestra alimentación nos aporte los nutrientes y la energía que necesitamos y que, además, resulte suficientemente saciante. Por eso hay que valorar el alimento concreto, su composición, la cantidad que consumimos, su capacidad para saciarnos y cómo encaja dentro del conjunto de nuestra alimentación.
Un yogur desnatado, por ejemplo, no es lo mismo que unas galletas light, del mismo modo que un producto zero no es necesariamente una mejor elección simplemente porque estemos intentando perder peso. No necesitamos sustituir sistemáticamente los alimentos habituales por sus versiones light. Otro de los errores al hacer dieta es pensar que cambiar todos los productos habituales por versiones light, zero o desnatadas va a mejorar automáticamente los resultados. Tu dietista puede ayudarte a escoger qué alimentos y cantidades tienen sentido en tu caso. Este aprendizaje forma parte de la educación nutricional: entender qué estás comprando, qué necesitas y cómo llevarlo a tu alimentación habitual.
4. Errores al hacer dieta: esperar resultados inmediatos al hacer dieta
¿En cuánto tiempo has ganado los kilos que deseas perder? ¿En un mes, en 15 días…? Probablemente no. Pues la pérdida de esos kilos tampoco puede, ni debe, producirse necesariamente en tiempo récord. Cada cuerpo tiene sus tiempos, su situación y su condición de salud.
Si esperas resultados muy rápidos, tu motivación puede caer en picado cuando la báscula no responda al ritmo que esperabas y eso, de nuevo, puede alejarte de tu objetivo. Una nueva alimentación no debería buscar únicamente beneficios puntuales, sino ayudarte a aprender a comer bien de una manera que puedas mantener en el tiempo. Si estás intentando perder peso y necesitas un planteamiento adaptado a ti, puedes conocer aquí cómo trabajo la pérdida de peso en consulta.
5. Errores al hacer dieta: pensar que para adelgazar tienes que pasar hambre
Empezar a comer menos con el objetivo de adelgazar más rápido es un error frecuente. También lo es pensar que, porque estoy a dieta, es decir, haciendo cambios en mi alimentación, voy a pasar hambre automáticamente.
Tu dietista tiene que ayudarte a encontrar el equilibrio: comer la cantidad necesaria de alimentos adecuados para recibir los nutrientes que necesitas, sentirte saciado y no estar pensando en comida todo el día. La saciedad cambia mucho dependiendo de los alimentos que escojamos poner en nuestros platos y esta es una de las claves para comer bien y alcanzar tus objetivos de peso y salud sin convertir el hambre en la protagonista del proceso.
También es importante recordar que no todas las personas necesitan comer con la misma frecuencia. Hay quien funciona mejor haciendo más comidas y quien necesita menos. Lo importante es individualizarlo y aprender también a reconocer nuestras propias señales: ¿comes siempre porque tienes hambre? ¿Sabes diferenciar el hambre física de las ganas de comer por otros motivos?
Creo que tendría alguna más por añadir, pero si logramos dejar de lado estas cinco ya estaremos haciendo mucho. Todo esto es por nosotros, por querernos, para cuidarnos y respetarnos, porque nos merecemos lo mejor, y sobre todo si hablamos de salud.
Si quieres seguir profundizando en cómo mejorar tu alimentación desde cambios sencillos y aplicables al día a día, te recomiendo la guía «Petits canvis per menjar millor» de Canal Salut. Encontrarás recomendaciones prácticas sobre alimentos, hábitos y elecciones que pueden ayudarte a comer mejor sin convertirlo todo en una lista interminable de reglas.
Vamos a comer mejor, sí, pero siempre desde el amor.
Hacer dieta no debería significar hacerlo sola
Una de las ventajas de trabajar con un dietista es precisamente dejar de aplicar recomendaciones generales y empezar a trabajar con tu situación concreta. Tu alimentación, horarios, vida social, hambre, preferencias, estado de salud y objetivos forman parte del planteamiento. Pero antes de pensar en empezar una nueva dieta, vale la pena entender qué significa realmente estar a dieta. Porque quizá la cuestión no sea cuándo empiezas, sino qué estás haciendo ya cada día. Te lo explico en Qué significa estar a dieta: ya lo estás aunque no lo sepas.
En consulta no se trata únicamente de decirte qué comer. Trabajamos también cómo llevarlo a tu vida real, qué hacer cuando comes fuera, cómo organizarte, cómo conseguir mayor saciedad y qué cambios tienen sentido en tu caso para que puedas mantenerlos. Puedes ver más información aquí o solicitar tu llamada gratuita.
FAQ
Preguntas frecuentes sobre errores al hacer dieta
¿Es normal no perder peso todas las semanas cuando estás a dieta?
Sí. El peso corporal no evoluciona necesariamente de manera lineal y puede fluctuar por numerosos motivos, como cambios en el agua corporal, el contenido intestinal o, en las mujeres, determinados momentos del ciclo menstrual. Por eso valorar la evolución de un proceso únicamente por lo que marca la báscula cada semana puede ofrecernos una visión muy limitada.
¿Hay que pesar todos los alimentos para adelgazar?
No necesariamente. En determinadas situaciones puede ser útil trabajar temporalmente con cantidades para aprender a reconocer porciones o ajustar determinados alimentos, mientras que en otras personas no será necesario. La estrategia debe adaptarse al objetivo, las necesidades y la situación de cada persona.
¿Cómo sé si necesito ayuda de un dietista para perder peso?
A veces sabemos que queremos cambiar nuestra alimentación o perder peso, pero no tenemos claro si necesitamos ayuda profesional, qué tipo de acompañamiento nos puede ir bien o incluso por dónde empezar. Precisamente para eso puedes reservar conmigo una llamada gratuita de 15 minutos.
Es un primer contacto para que me cuentes brevemente qué necesitas, resolver las dudas que tengas sobre la consulta y valorar si puedo ayudarte. Después decides tranquilamente si quieres empezar.
Reserva aquí tu llamada gratuita de 15 minutos.
¿Se puede adelgazar comiendo fuera de casa?
Sí. Comer en restaurantes o tener vida social no impide necesariamente perder peso. Aprender a escoger, organizar el resto de la alimentación y encontrar una frecuencia y unas opciones compatibles con cada situación forma parte precisamente de conseguir que los cambios puedan mantenerse en la vida real.
¿Es obligatorio contar calorías para perder peso?
No. El balance energético influye en la evolución del peso corporal, pero contar calorías es únicamente una herramienta y no tiene por qué ser la adecuada para todo el mundo. Podemos trabajar la alimentación, las cantidades, la composición de las comidas, la saciedad y los hábitos sin que la persona tenga que calcular continuamente las calorías que consume.
Ruth Magem
Dietista
Colegiada ASNADI 1002




