Brinar el pollo es opcional, pero ayuda a que quede más jugoso (Si no has leído la explicación sobre brinar que hay en el post te animo a que lo hagas). Solo hay que poner las pechugas en un bol grande con agua tibia y un par de cucharadas de sal. Remueve para disolver y deja reposar entre 10 y 20 minutos, ponte una alarma porque el tiempo de brinado es importante respetarlo.
Precalentar el horno a 200°C.
Mientras el pollo está en el brinado: limpia los espárragos y sácales la parte dura que tienen en la base que es desagradable de masticar. También puedes ir preparando el marinado de jugo de limón con aceite y picando los ajos.
Saca las pechugas del agua, sécalas bien con papel de cocina o con un trapo limpio y haz un corte en forma de mariposa, abriéndolas por la mitad, sin llegar a separarlas completamente. Con un mazo de cocina o el dorso de una sartén, aplánalas ligeramente hasta que tengan un grosor de aproximadamente 6 mm.
En un bol pequeño, mezcla 2 cucharadas de aceite de oliva con el jugo de limón. Con una brocha, pinta un lado del pollo con esta mezcla y sazona con poquita sal, menos que la de costumbre porque ya hemos hecho el brindado ,y pimienta. Voltea y repite el proceso por el otro lado.
Coloca un poco de ajo picado en el centro de cada pechuga. Luego, pon 1 lonchas de queso de cabra y 3 espárragos en cada una. Enrolla bien el pollo asegurándote de que el relleno quede dentro. Si es necesario, puedes sujetarlo con palillos de dientes. Que el queso quede dentro, si queda fuera en el siguiente paso se te derritirá y/o quemará.
Calienta el resto del aceite en una sartén a fuego medio-alto. Añade las pechugas rellenas y dóralas durante 3-5 minutos por cada lado, hasta que estén doradas. No tienen que quedar cocinadas, simplemente un poco doraditas.
Transfiere las pechugas a una bandeja de horno y hornea durante 10-15 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido. Si usaste una sartén apta para horno, puedes meterla directamente.
Saca las pechugas del horno y deja que reposen durante 5 minutos antes de servirlas. Esto ayuda a que los jugos se redistribuyan y queden aún más jugosas.